sábado, 16 de enero de 2010

DE 5 A 20 AÑOS DE CARCEL

La manipulación de los fondos reservados a través de los DNU ha puesto en evidencia la forma discrecional en que el matrimonio presidencial y sus socios en la función pública, manejan las normas en provecho de sus caprichos e intereses.
Pero esta vez, no sólo ha crispado a los integrantes de la oposición, sino que ha tocado la fibra de algunos jueces, y ha conmovido a la población.

La Juez Sarmiento, en equilibrado cumplimiento de su deber, frenó el apoderamiento de las reservas, y la denostación de la Ley que regula a las mismas a través del Banco Central.

Muy serias y valiosas acciones judiciales han sido interpuestas para frenar el avance kirchnerista sobre el Poder Legislativo, y ahora también sobre el Poder Judicial, obviando los mandatos constitucionales y viendo todo del color de su voluntad y capricho.

Así han accionado desde San Luis, ante la Corte Suprema; el Peronismo Federal, la UCR, la Coalición Cívica, ante la Justicia Federal; todos tratando de evitar el defalco, y la opresión y sometimiento de los Poderes Legislativo y Judicial, solicitando el amparo de la Justicia que ponga fin al atropello.

Tal vez sea hora entonces de recordar leyes que protegen al pueblo argentino de aquellos que ponen en peligro la vigencia de la Constitución…

El artículo 210 bis del Código Penal, incorporado a través de la Ley de Defensa de la Democracia, sería de precisa y correcta aplicación al caso… y a los personajes.

Y así reza el artículo de mención: “Se impondrá reclusión o prisión de 5 a 20 años al que tomare parte, cooperare o ayudare a la formación o al mantenimiento de una asociación ilícita… cuando la acción contribuya a poner en peligro la vigencia de la Constitución Nacional…”.

Y la norma exige no menos de dos características como son:
“a) estar integrada por diez o más individuos;…
e) operar en mas de una de las jurisdicciones políticas del país; …
g) tener notorias conexiones con otras organizaciones similares existentes en el país o en el exterior;
h) recibir algún apoyo, ayuda o dirección de funcionarios públicos”.

La tipificación de esta figura penal, en el caso del matrimonio presidencial, creo que es obvia atento a las circunstancias que se viven día a día y que han quedado plasmadas a través de los DNU y sus nefastas consecuencias.

Si a ello le sumamos la “repercusión social del hecho”, veo un merecido pero triste destino para nuestros gobernantes, lo único seguro, es que si se aplica la ley, no estarán solos…

Queda pues en manos de jueces y fiscales probos, el requerimiento a implementar.

Gonzalo L. Villalobos

jueves, 14 de enero de 2010

MEDIA VERDAD ES IGUAL A MEDIA MENTIRA

No es fácil resistirse al encanto del marxismo. Aún cuando, en forma expresa, Marx manifiesta que el genocidio de una clase social es algo inevitable, deseable y moralmente imperativo.

José Ignacio Rucci no murió de un síncope.

Tampoco en acción de combate.

Fue salvaje y cobardemente asesinado cuando salía de su casa.

Corría el año 1973, hacía dos días que la fórmula Perón-Perón había triunfado en las elecciones presidenciales.

Sus asesinos, los intelectuales y los materiales, tirándole el cadáver de su principal aliado, el Secretario General de la CGT, querían demostrar su fuerza a Perón con el objeto de negociar el poder en mejores condiciones.

Haciendo gala de un humor macabro, bautizaron al atentado terrorista con el nombre de “Operación Traviata”, porque la cantidad de agujeritos que tenía la galleta coincidía con los que le habían hecho al cuerpo de Rucci.

Esa era la manera de hacer política de la banda Montoneros.

Es verdad, también militaban en las villas miseria; pero no los persiguieron por eso.


Los persiguieron porque eligieron, en lugar de los votos, las balas para llegar al poder.

Esto también paso en la infausta década del ’70.

La historia debe contarse toda si se quiere aprender de ella.

Amputarle una parte es no solo falsearla sino también enturbiar el normal desarrollo de la sociedad.

Jean Francois Revel dice que al mundo lo maneja la mentira.

Mentir, ocultar u omitir acerca de acontecimientos históricos trágicos no es gratuito.

Sostiene Revel que los políticos, como los ingenieros civiles, construyen y ejecutan sus proyectos en función de la información que recaban de la realidad.

Así, el constructor debe conocer el tipo de suelos, la resistencia de los materiales, etc; antes de levantar el edificio.

De la misma manera, los políticos y, la ciudadanía en general, deben saber que sucedió en determinada etapa histórica, para poder construir hacia adelante.

Ahora bien, contra esa necesidad conspiran múltiples factores de diverso orden.

Entre otros, la simpatía acrítica que, en los grupos de opinión, genera el marxismo como supuesta doctrina de la liberación humana.

También, el consecuente odio al capitalismo por su supuesta responsabilidad en la explotación del hombre.

Odios y amores difíciles de entender si nos atenemos a los hechos.

Porque allí donde se llevó a la práctica, el comunismo solo trajo esclavitud y miseria.

Sin embargo, el hecho de ser de izquierda, paradójicamente, tiene la virtud de otorgar impunidad e inmunidad.

Así, los crímenes nazis son horrendos (que lo son) y los del partido comunista soviético, en cambio, “una necesidad histórica”.

Una cosa es, por ejemplo, la “ejecución” de los derechistas Rucci, Vandor o Aramburu y otra, completamente distinta es el “asesinato” del oficial montonero, Rodolfo Walsh; gran escritor y también gran técnico en la preparación y colocación de bombas.

No es fácil resistirse al encanto del marxismo.


Aún cuando, en forma expresa, Marx manifiesta que el genocidio de una clase social es algo inevitable, deseable y moralmente imperativo.

La burguesía y aquellos que la apoyan deben ser aniquilados por la dictadura del proletariado.

Así, Lenin y Stalin, marxistas consecuentes eliminaron alrededor de 20 millones de “contrarrevolucionarios-capitalistas; la perversa dinastía feudal de los Romanov, derrocada y asesinada por Stalin y Lenin, en cambio, en cien años mató a seis mil rusos.

El genocidio de la oposición de clase es el único camino al socialismo.

Así, también, lo entendieron el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y Montoneros.

Al respecto, el jefe del ERP, Roberto Santucho, a su hermano Asdrúbal, confiaba lo siguiente:

“Creo que para lograr la patria socialista vamos a tener que matar a no menos de un millón de personas”.

Un auténtico genocida en potencia.

O, acaso le cabe otro calificativo a este pichón de Hitler.

No pudo concluir su proyecto totalitario, lo mataron antes.

En la acción murió también el Capitán del Ejército Argentino, Juan Carlos Leonetti.

Algún día, cuando los derechos humanos dejen de estar tuertos o la justicia tenga bien vendados los ojos, Leonetti, recibirá el homenaje que todavía le debe la democracia argentina.

Mauricio Ortin
Licenciado en Filosofía

UNSa SALTA

miércoles, 13 de enero de 2010

FONDOS BUITRES

Para la Presidente, el juez Thomas Griesa da sentencia con Clarín en la mano

Cristina Fernández y Amado Boudou, en un tándem de conferencias abundantes en patetismo.
Tras el embargo preventivo que el magistrado americano Thomas Griesa le impusiera a las cuentas del Banco Central de la República en Nueva York, la Presidente de la Nación y el titular de Finanzas -Amado Boudou- montaron sendos shows mediáticos en donde abundaron ataques y descalificaciones de bajísima estofa.
A Cristina solo le faltó acusar de destituyentes a los monotributistas de todo el país, mientras que "Aimée" Boudou concentró su munición en Martín Redrado.
El casi octogenario magistrado del distrito del sur de Nueva York, Thomas Griesa, dio lugar finalmente a un pedido presentado por los denominados fondos "Buitre" (vulture funds, tal su denominación inglesa), y terminó embargando cuentas del Banco Central localizadas en instituciones financieras de aquella ciudad, por un total que se ubicará entre los dos y los veinte millones de dólares.
El taciturno juez, nacido en la ciudad de Kansas en 1930 y ex guardacostas, ni siquiera imaginó que terminaría convirtiéndose en el enemigo declarado de la desprolija Administración Fernández de Kirchner.
A tal punto que su persona fue una de las protagonistas obligadas de la conferencia de prensa que Cristina daría en la tarde del martes en el Salón de Mujeres Argentinas de la Casa Rosada.
Previamente, el Ministro de Economía, Amado "Aimée" Boudou, lo había catalogado de "embargador serial", en vista de un puñado de antecedentes.
Por cierto, lo que más le debe haber dolido a la Presidente de los argentinos y a Boudou no fue el inoportuno timing de la decisión del veterano magistrado sobre los activos financieros argentinos, sino el hecho de que, al menos en los Estados Unidos de América, las leyes se hacen cumplir, sin importar las consecuencias.
Factor que suele caerle como baldazo de agua fría a dictadorzuelos venidos a menos y con popularidad en declive.
¿Quién no recuerda los pataleos de Saddam Hussein y el panameño Manuel Noriega, cuando comenzaba a cobrar forma el sendero de ambos hacia el cadalso?
Por desgracia, los discursos presidenciales de las republiquetas bananeras sirven a los efectos de convencer al vasallaje acerca de las maldades del "Imperio" aunque, para el caso que nos ocupa, aquel se vea conducido por un anciano juez de distrito y que toca el clavicordio en sus ratos libres o for kicks, en el decir de los yankees.
Habida cuenta de la caída libre que exhiben los índices de popularidad de la Presidente Cristina Fernández de Kirchner, solo era cuestión de tiempo para que, un día, los discursos llegaran a mostrarse risibles y bordeando el ridículo.
Aquí reside la razón que explica por qué el abuso de la cadena nacional y sus derivados son una solución incontestablemente cortoplacista.
Más tarde o más temprano, el líder agota todos los recursos del libreto, y asoman la incontinencia verbal y los delirios persecutorios.
Por más que se abuse de la promoción de ventas, esta solo se utiliza para "ganar tiempo", mientras se planea la siguiente estrategia comercial.
Aquí, el concepto de estrategia, simplemente brilla por su ausencia.
Para nuestra desgracia, la Presidente ya no se caracteriza por ese talante combativo y los discursos brillantes que obsequiaba en tiempos en que era Senadora de la Nación.
En su oportunidad, supo cosechar desde elogios hasta prolongados suspiros. De todo aquello, no quedan ni las cenizas del recuerdo.
Lo que es más, los sentimientos que despierta actualmente se han mudado al extremo opuesto.
Cristina Fernández no se tomó mucho tiempo para esperar al final de la conferencia de Boudou para montar el triste show que tuvo lugar en la Casa Rosada.
Ante una tribuna repleta de rostros sin nombre pero con cargos públicos por los que agradecer eternamente, la señora volvió a entonar los versos del discurso destituyente.
En el "palco", se ubicaba el coro de algunas de las figuras hoy más denostadas por la opinión pública: el propio Amado Boudou, Daniel Scioli, Florencio Randazzo y Julio De Vido.
Solo faltaba el inefable Aníbal Fernández.
La decisión del juez estadounidense Thomas Griesa fue el eje de gran parte de la verborragia presidencial de ocasión.
Sonrió la Presidente cuando, al referirse al hombre, dijo: "Este juez, sobre quien creo que el Ministro de Economía se refirió como embargador serial...". Aimée le devolvió el gesto.
Pero Cristina no "creía" nada: sabía perfectamente lo que dijo Boudou pues todo estaba ya orquestado de antemano.
El gaffese constituyó en una auténtica tomada de pelo para la teleaudiencia.
El clima golpista y destituyente se iría adueñando luego del espectáculo, mientras la tribuna -plena de individuos pasados en kilos y equipados con trajes baratos- contenía sus deseos de aplaudir, para no interrumpir la inspiración presidencial.
Resultó entonces que, para Cristina Fernández, el veterano Griesa toma decisiones con el diario Clarín en la mano.
En pocas palabras, la mandataria descalificó a un medio porque aquel se "atrevió" a evaluar los escenarios posibles en la justicia neoyorquina.
Pero, ¿qué llega primero: el huevo, o la gallina?
¿Es acaso Héctor Magnetto el que le dicta las sentencias a Thomas Griesa, o bien algún empleado del juzgado se comunica inmediatamente con Ernestina Herrera de Noble para anticiparle los sucedáneos?
¿Tanto poder tiene el multimedio?
Desde luego, Clarín no es santo de la devoción de quien esto escribe, y tampoco lo es de tantos otros miles de conciudadanos, pero debe destacarse el profesionalismo de su staff, que aguanta estoicamente los interminables embates que Balcarce 50 y sus asociados le dedican diariamente.
Lo propio debe decirse de los trabajadores de prensa del matutino La Nación que, en la visión presidencial, anticipa los hechos políticos de la Argentina y los movimientos de la oposición, como si el centenario periódico tuviera el control de los hilos de todo lo que sucede por aquí.
Pero todo cobraría ribetes más bizarros.
Segundos después, nuestra Primera Mujer concluyó que todos los mencionados eran parte de un plot destituyente, en donde -como era de esperarse- se incluiría también a la magistrada María José Sarmiento.
La mencionada, en palabras de la Presidente, no es otra cosa que una "jueza delivery" que atiende con rapidez, presteza y prontitud a todo requerimiento judicial opositor.
Sobre Sarmiento ya comienza a caer, lentamente, una siniestra operación de inteligencia paraoficial que echa luz sobre algunos de los miembros de familia, relacionados con la pasada dictadura militar.
Aunque no se comprende cómo podría eso dictar el comportamiento actual de la mujer.
El dato llega, por ahora, en la forma de correos electrónicos masivos, pero no tardará en "debutar" en algún medio de la grilla kirchnerista.
La columnista Nora Vieiras, de Página 12, y El Argentino corren con grandes chances de hacerse de la "primicia".
En la caja boba, seguramente el programa "6, 7, 8" se subirá al tren informativo.
Por cierto, valga el pequeño paréntesis para agradecer a los colegas de esta emisión, que recientemente citaron material de El Ojo Digital.
No vale la pena hacer mayor caso de las voces de la derecha que relacionan a la conductora María Julia Oliván con el Mossad -el servicio de inteligencia de Israel-.
Más vale quedarse con su belleza, su melódica y seductora voz y su refinada inteligencia.
Sin embargo, Griesa, Sarmiento, Clarín, La Nación y los políticos de la oposición al gobierno kirchnerista no están solos. Cristina Fernández se las arregló para ligarlos incluso con Kenneth Dart -uno de los titulares de los fondos buitre en litigio con la Argentina-.
Este señor también aparece como jefe del juez neoyorquino en la penumbra. Nuevamente, para la interpretación oficialista.
Desde luego, la esposa de Néstor Carlos Kirchner también le adjuntó intenciones destituyentes al Vicepresidente Julio César Cobos, quien hace "cualquier cosa", menos cumplir la función para la que fuera elegido.
Martín Redrado -la víctima del momento- no es más que un okupa, en el "refinado" vocabulario presidencial.
Pero la Presidente tropezaría, a la larga, con los errores propios de su Administración, involucrándolos en el discurso.
De la noticia del embargo y de la interferencia del Congreso para que la Casa Rosada disponga discrecionalmente de las reservas delCenBank, concluyó Cristina que "existen intereses que pretenden que la Argentina se endeude más caro".
"¿Quién pagaría una tasa del 16% anual?", se preguntaría, acto seguido.
En medio del ataque de amnesia temporal, olvidó la primera mandataria que, oportunamente, el gobierno de su esposo canceló la deuda con el Fondo Monetario Internacional para no volver a recurrir a ese organismo en busca de financiamiento, y que luego, su gobierno pugnó para que el dictador venezolano Hugo Chávez Frías adquiriera bonos argentinos que le costaron al estado, precisamente, casi 16 puntos anuales en intereses.
Cifra evidentemente mayor que el 6% al año que presentaban los créditos del vilipendiado FMI.
El problema eran las "molestas" fiscalizaciones que el organismo suele ejecutar sobre las naciones deudoras.
Es decir que, en virtud de mantener una relación política fluída con los sectores de la ultraizquierda, los patagónicos no dudaron en hacerle perder cientos de millones de dólares a las cuentas de la Argentina.
Esto no fue un simple desliz:
no es otra cosa que un deleznable acto de corrupción, planificado al más encumbrado nivel.
La Presidente Cristina Fernández Wilhelm concretó, a la postre, una deprimente presentación.
No fue la primera vez que se despachó en acusaciones infundadas y reprochables, pero sí fue la primera oportunidad en la que sus palabras traspasaron la frontera de lo irreal y lo paranoico.
De esta lectura, más de un analista concluirá que el discurso oficial exhibe, cada día más, una abierta intención de no completar el mandato en 2011.
Se recurre con tanta fluidez y comodidad a endilgarle esa intencionalidad a sectores opositores que, a fin de cuentas, pareciera que ese objetivo fuera propio del matrimonio presidencial.
a ciencia de la psicología tiene mucho para aportar a la hora de analizar este interesante aspecto del discurso: en psicoanálisis, se define comoproyección a un mecanismo de defensa a través del cual el individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo atribuyendo incorrectamente a los demás, sentimientos, impulsos o pensamientos propios, que le resultan inaceptables o que le generan negación.
De Cobos, Cristina dijo lo más remarcable:
"Parece que quisiera ser Presidente antes de 2011".
Tomando como base la teoría del psicoanálisis, correspondería preguntarle a ella si acaso no evalúa abandonar la Presidencia antes de la fecha prefijada. Ya el Vicepresidente se ocupó de contestar, de forma elegante pero categórica:
"Ven fantasmas donde no los hay.
Si acaso existe una conspiración es contra mí.
No me preguntan ni me consultan nada".
Aproximadamente a las 17:00 horas del martes, el Ministro de Finanzas, Amado Aimée Boudou, también tuvo su exhibición, que decepcionó a muchos.
Porque el discurso careció absolutamente de fraseología técnica, abundando en contenido estrictamente político.
Fue el debut del funcionario como referente kirchnerista de núcleo duro, ya que aprovechó la instancia para despotricar contra su colega de profesión, Martín Redrado.
A él, precisamente, trató de provocar para sacarle alguna respuesta efusiva al día siguiente, frente al parco comentario del todavía titular del Central, quien declamara: "Yo no opino; trabajo".
Las impertinencias y la pedantería de Boudou traspasa todo límite tolerable. Mientras recuerda su preocupación por "el dinero de los argentinos", no cede un ápice en cerrar suculentos negociados inmobiliarios a nivel personal en su tierra natal, Mar del Plata.
Y la provocación resulta denodadamente extrema cuando, luego de poco indagar, cualquier ciudadano se enteraría de que su declaración jurada no cierra por ningún lado.
En rigor, los comentarios de Amado Boudou se extendieron más allá de su ámbito de influencia, especialmente cuando acusara que "los fondos buitre tienen oficinas en Buenos Aires".
Por elevación, apuntó contra las decisiones de la magistrada Sarmiento, quien dio lugar a los planteos opositores para proteger a las reservas monetarias de la Argentina o, lo que es lo mismo, entorpecerle los planes proselitistas a Néstor Kirchner, el primer beneficiado a la hora de repartir el dinero hoy en pugna.
Por cierto que Boudou también tendrá mucho para explicar, el día que esta pesadilla se haya terminado: existen demasiados puntos oscuros en la trama del nuevo canje, y la web se ha ocupado de detallar la forma en que el propio Kirchner ha especulado con información privilegiada sobre estos acuerdos, para seguir incrementando su fortuna personal.
Faena para la cual ha contado con Aimée.
Dicen algunos que el juez Thomas Griesa defiende los dineros del Estado argentino mucho más de lo que lo hacen sus propias autoridades.
Tal aseveración podría fundamentarse, sin lugar para el error:
en su rebuscada y medulosa fraseología, ni el propio Boudou ni la Presidente de la Nación supieron leer que el fallo del veterano juez de distrito de Nueva York, en realidad favoreció sutilmente a los intereses argentinos, dado que dio lugar al pedido de embargo preventivo antes de que los famosos US$6.500 millones de dólares fueran girados.
Ello hubiera provocado un daño irreparable a la credibilidad del país y hubiera dado lugar a una corrida bancaria de proporciones a nivel local, peor que el que ya está teniendo lugar gracias a partir de la porfía oficial.
El "embargador serial" en verdad se ha preocupado más por cuidar los intereses locales de lo que lo vienen haciendo los Kirchner.
Los conferencistas de la jornada también olvidaron mencionar, sugestivamente, que Washington en su oportunidad intercedió ante el magistrado Griesa para que no fuera más allá y embargara grandes sumas en el pasado.
Con todo, el desliz más grosero de Amado Boudou en su exposición sobrevino cuando, dirigiéndose a la teleaudiencia, disparó que "la deuda es de todos los argentinos".
Una expresión lamentable que, como cualquiera puede imaginar, no caerá para nada bien en los círculos progresistas que sostienen al kirchnerato ni en la sociedad de bien.
Hasta un iletrado adolescente podría argüir con firmeza que el endeudamiento externo no es responsabilidad de los ciudadanos, sino que tiene relación directa con la torpeza de la dirigencia local y la corrupción que siempre los ha caracterizado, en mayor medida.
En esta sentencia hasta se puede intuír un dejo de expreso autosabotaje. Como si los referentes del gobierno buscaran provocar abierta y permanentemente a la ciudadanía, con el objetivo de que aquella pierda la poca paciencia que le queda y convoque a salir a las calles.
Es llamativo que este tropiezo discursivo del Ministro de Economía no haya aterrizado violentamente en las páginas de los medios masivos de comunicación, donde abundan analistas de prestigio.
Las lecciones de este martes 12 de enero de 2009 se cuentan por docenas. En primer término, queda corroborada y harto refrendada la patología paranoide que acusan los más encumbrados referentes del gobierno federal. Por otro lado, las presentaciones públicas de Boudou y Cristina Kirchner del día de la fecha le han dado incontables argumentos a la opinión pública como para que esta se convenza de que, en efecto, la tan mentada conspiración existe. Pero que tiene su origen, fundamentalmente, puertas adentro de Balcarce 50.
En lo que respecta a las jornadas oficialistas del día, no quedan dudas frente al parecido de una y otra presentación.
Los lenguaraces de turno, encargados de la comunicación gubernamental -por caso, Fernandito Braga Menéndez- no terminan de comprender que "más", no equivale, necesariamente, a "mejor".
Para los ideólogos a cargo, ahí está el sencillo ejemplo de la Ley de los Rendimientos Decrecientes y los vasos con agua.
O los jubilados argentinos que pierden la vida por automedicarse.
No hace falta remitirse a voluminosas enciclopedias.
Por cierto, el gran legado de los Kirchner ya ha hipotecado el margen de acción del próximo gobierno -cualquiera sea su color político-, y continúan haciendo un encomiable esfuerzo para que la ciudadanía vuelva a pagar los platos rotos. Porque al desfase hilado por los santacruceños, inevitablemente, le seguirán un sinceramiento general de tarifas -y por ende, de la inflación-, y una corrección poco elegante del tipo de cambio; para no hablar de factores ciertamente más intempestivos y que terminarán de borrar a las clases medias del mapa.
Será difícil, por no decir que será una tarea titánica, volver a convencer al electorado acerca de la importancia de sufragar, de tanto en tanto, cuando el resultado redunda siempre en los mismos perjuicios.
Las crisis mal llamadas cíclicas de la Argentina no se explican a partir del uso de la astrología, espiritistas ni tablas ouijas.
Son perfectamente predecibles y su anticipación se corresponde con los súbitos ataques de impericia y voraz corruptela que sobrevienen sobre los líderes de turno, llámense Carlos, Fernando, Néstor o Cristina
Matias Ruiz

martes, 12 de enero de 2010

EL ENEMIGO INFILTRADO EN LA SOCIEDAD

Sí, el enemigo está infiltrado en gran parte de la sociedad.
Por supuesto, que nos referimos a la subversión apátrida que en los años 60/70, con ayuda de gobiernos extranjeros, pretendió destruir la Patria implantando en el país un régimen marxista-leninista.

No lo consiguieron con la lucha armada pero, con el tiempo aplicando el sistema gramsciano, han logrado implantar una tiranía que pretenden llevarnos a que permanezca en el país un sistema ideológicamente perverso que está en las antípodas del origen hispanocatólico de la Patria.

Ese sistema, al ser enemigo de la Patria, está en contra de la Iglesia Católica, de nuestra cultura, de nuestra tradición, de la vida mediante la implantación del aborto, del orden natural mediante el apoyo a la unión de homosexuales, entre los valores más importantes.

Se ha logrado establecer un "gobierno" que cumple con todos los antivalores nombrados y por lo tanto, lo consideramos a este "gobierno" enemigo de la Patria.

Usurparon el poder el 25 de mayo del 2003 a través de Néstor Kirchner quién después, hace más de dos años con la complicidad de gran parte de la sociedad, se lo regaló a su mujer tan nefasta como él y ahora, este matrimonio ideológicamente perverso, continúa con el plan subversivo.

No bien usurpó el poder descabezó las cúpulas militares y designó, para formar parte de su "gobierno", a cuanto personaje siniestro con antecedentes subversivos encontró a su alrededor.
Todo esto con la distracción infame de la dirigencia política y de gran parte de la sociedad, incluyendo periodistas, sindicalistas y medios de información entre otros.

Ahora, gran parte de la sociedad pone el grito en el cielo porque un argentino de primera, me refiero a Abel Posse, dijo una serie de verdades irrefutables.

Por ejemplo, habló de la subversión de los años 60/70 y de la lucha en su contra encarada por las Fuerzas Armadas por orden del gobierno de turno; también se refirió a la prisión en que se encuentran dichos militares y a la libertad que gozan los subversivos apátridas, de los cuales muchos ocupan importantes cargos en el actual "gobierno".

Abel Posse, diplomático de gran prestigio, por orden de Néstor Kirchner fue reemplazado en la embajada en España por un subversivo criminal y cobarde, de apellido Bettini, que asesinó vilmente por la espalda a un almirante en la ciudad de La Plata en los años 70.
Entre los críticos a Abel Posse hay una larga lista: opositores políticos, periodistas, sindicalistas y los llamados "docentes".
Docente es quien enseña y que debe colaborar en la formación de los estudiantes, estos últimos son en nuestro país la antítesis de lo que debe ser un docente pues son vandálicos, piqueteros y su única enseñanza es aquélla que es subvertir la educación, es preocuparse, no de su único objetivo que debe ser educar, sino de sus intereses sindicales.

El señor Posse renunció al cargo de ministro de educación del gobierno de la ciudad al que había sido nombrado porque estos "educadores" amenazaron con no empezar las clases en el 2010 si Posse seguía siendo ministro de educación.

Pero, tuvimos como ministro de educación a un judeo-marxista, Daniel Filmus, y así está la educación.

Ni los llamados opositores, ni periodistas, ni gran parte de la sociedad se preocupó de la presencia de criminales subversivos en el poder pero, se escandalizó por las opiniones vertidas por el señor Posse Esta es la sociedad que tenemos.

Existen muchos problemas en el país pero consideramos que el más grave es que el enemigo está en el poder con proyectos de llevarnos a una tiranía marxista, aunque la tiranía propiamente dicha ya está vigente, y la "oposición política" la apoya para que continúe hasta el 2011.
¿Que será de nosotros en estos dos años que faltan para llegar al 2011?
Esta llamada oposición, ¿a qué?, es en alguna medida, en conjunto con periodistas, sindicalistas, empresarios, medios de comunicación, cómplice de la tiranía vigente.

Los que no se oponen abiertamente a la misma, lo hacen por cobardía o por oportunismo, en ambos casos por no perder situaciones o ventajas personales.

Ambas actitudes son moralmente despreciables.
Los políticos lo hacen por especulaciones políticas pues consideran políticamente incorrecto acusar, como corresponde, a la subversión setentista y defender, como también corresponde, a aquéllos que en los años 70 defendieron a la Patria y, por ese motivo, actualmente residen en mazmorras inmundas.

El resto de los nombrados tienen esa actitud por temor a perder intereses personales.

Los jueces de la Suprema Corte de Justicia, con la actitud asumida al dictar jurisprudencia que perjudica directamente a militares y agentes de seguridad, también benefician a la subversión apátrida.
Los llamados "jueces" que, cumpliendo con los juicios circenses, mandaron a la cárcel a alrededor de 800 militares y agentes de seguridad que defendieron a la Patria en los años 70 y en base a maltratos y abandono de personas facilitaron la muerte de alrededor de 80 prisioneros también, como los jueces de la Corte, son cómplices del enemigo de la Patria.

En el ambiente político surgieron las palabras del hijo del defensor de Santucho que dijo que también habría que investigar a la guerrilla setentista que con su proceder había afectado a la democracia.
Para este personaje el único problema que causó la subversión fue afectar a la democracia.
O es un ignorante, en ese caso debería irse a su casa a dormir la siesta y con esto nos haría un bien.
¿O para él la Patria está en segundo término con respecto a la democracia?

Hubo otro político que se refirió al tema subversivo y fue Diego Guelar.
Este último dijo que después que la justicia termine con los "juzgamientos" en curso, debería estudiarse lo concerniente a la guerrilla, es decir, para este señor habría que esperar un tiempo más de tortura y muerte antes de ocuparse de los crímenes de los subversivos.

Ninguno de los dos nombrados condenan, por su antijuricidad, los "juicios" en curso ni tampoco las torturas que se producen en los centros de detención y las muertes que se han producido y se seguirán produciendo en los mismos por maltrato y abandono de persona.

Dentro del proceder de la dirigencia política, con respecto a los usurpadores del poder, es interesante leer un artículo de Adrián Ventura publicado en La Nación el 31 de diciembre del 2009.
En el mismo, en una parte se refiere al escándalo producido por el sobreseimiento del matrimonio y dice, con respecto a la clase política:
aparte de la actuación del juez y los fiscales "una oposición que no se preocupó por aportar datos que obligaran a la justicia a profundizar la pesquisa".
Esto significa que "entre bomberos no se van a pisar la manguera".

Las cúpulas militares han aceptado desde el inicio de la usurpación del poder por parte de estos bandoleros el plan de destrucción de las Fuerzas Armadas y la puesta en prisión de sus camaradas y el maltrato y muerte de muchos de ellos, con lo cual con su actitud hacen suponer acertadamente que estarían de acuerdo con este proceder, como así también aceptarían los "juicios" contra los mismos camaradas,"juicios" que se han llevado a cabo porque estos militares cometieron el "delito" de defender a la Patria de sus agresores.
Han aceptado también que en el llamado "Museo de la Memoria" se hayan instalado 52 placas recordatorias en "homenaje" a los subversivos asesinos en su ataque vil al Batallón de Arsenales de Viejobueno.
También han permitido que un director del Hospital Militar de Campo de Mayo, según información de un amigo suboficial del Ejército, haya obedecido las órdenes de la comandante Teresa de retirar símbolos católicos del mencionado hospital, con lo que se está cumpliendo el plan del matrimonio y su banda de persecución a la Iglesia Católica fundacional de la Patria.
Esta cúpula militar y las anteriores, si tuvieran dignidad y patriotismo, deberían seguir el ejemplo del ministro de Defensa y los jefes militares de Brasil que ante una intención por parte del gobierno de revisar la actuación en el pasado de las Fuerzas Armadas amenazaron con renunciar.
No se le pueden pedir peras al olmo.

Lamentablemente, gran parte de nuestra sociedad es permeable a la infiltración del enemigo en la misma, y al serlo así se transforma en cómplice del enemigo de la Patria.

Densos nubarrones anuncian una tormenta imprevisible pero, gracias a la ayuda de Dios Nuestro Señor y al Manto Protector de la Virgen, esperamos la llegada de una lluvia reparadora que cubra de verde los campos de la Patria.
Guillermo Díaz Aguirre

lunes, 11 de enero de 2010

CRISIS POR LAS RESERVAS

La Corte en la encrucijada: si salva al gobierno se kirchneriza
La crisis institucional en marcha abre nuevas perspectivas todos los días.
Es altamente probable que el gobierno obtenga un fallo favorable de la Cámara en lo Contencioso Administrativo que le permita traspasar los U$S 6569 millones en disputa al Ministerio de Economía y también despedirlo por segunda vez a Martín Redrado de la Presidencia del BCRA.
A través de recursos extraordinarios -no de una apelación común- la causa llegaría finalmente a la Corte Suprema, que no tiene plazos procesales para expedirse.
Pero la decisión de los camaristas quedaría firme, hasta tanto se expida la Corte.
En el medio, Ernesto Sanz, Oscar Aguad y Gerardo Morales llevan adelante la estrategia radical:
conseguir que sesionen las dos cámaras del Congreso para rechazar los 2 DNU de la discordia, bloqueando así la utilización de reservas para pagar deuda.
Si la UCR lidera este triunfo de la oposición, luego le daría una mano al gobierno, aceptando la creación del Fondo del Bicentenario, pero condicionado dentro de ciertos límites que evitarían un mayor rebrote inflacionario.

Con estas perspectivas, si el Congreso rechaza los DNU, su decisión entraría en colisión con el inminente fallo de Cámara que los respaldaría.
El kirchnerismo diría que la justicia ya se expidió y que el fallo no quedaría de ningún modo invalidado por el rechazo del Congreso. Cada parte invocará la mitad de la biblioteca que le convenga e, inevitablemente, el conflicto se trasladaría a la Corte.

En otras palabras, con o sin rechazo del Congreso, le tocará al máximo tribunal definir la primera crisis institucional de la era K.

Un nuevo espectro de posibilidades

Desde ya que el rechazo del Congreso funcionaría como una fuerte presión sobre los ministros de la Corte.
Si el órgano competente para analizar los DNU se opone a los mismos, sería más justificable entonces inclinar la balanza hacia la oposición.

Tradicionalmente, los jueces se refugiaron en el argumento de que impugnaciones como las que existen contra los DNU son cuestiones políticas no judiciables.
De este modo se suele esquivar la responsabilidad de fallar contra las políticas del gobierno.
Si éste es el punto final de la actual maratón judicial, el gobierno salvará la ropa hasta el próximo capítulo de la crisis.
Pero la Corte no.
Con la opinión pública volcada al antikirchnerismo y la oposición en pleno crecimiento, un fallo respaldando al gobierno sería leído como la oficialización de la Corte K.
Paradojas de la política, no sólo Ricardo Lorenzetti sino hasta los garantistas Raúl Zaffaroni y Carmen Argibay se dedicaron a tratar de parecer lo menos oficialistas que fuera posible.
Y ahora, cuando el gobierno se desliza por el tobogán, quedarían etiquetados como los jueces de Olivos.

Por el contrario, un fallo de la Corte declarando nulos los DNU por inconstitucionales oxigenaría el sistema y sería el primer paso para restablecer la seguridad jurídica.
¿Cómo sobreviviría el gobierno a semejante golpe?
Es difícil decirlo.
La batalla contra Redrado y un pequeño grupo de funcionarios del BCRA hizo que Kirchner denunciara un complot de Julio Cobos y Clarín, entre otros.
¿Que hará el ex presidente si la Corte que jamás le molestó en seis años le da la espalda?

Además, un fallo así sería, casi con seguridad, el preludio de otros iguales o aun peores para el gobierno.
Carlos Tortora

sábado, 9 de enero de 2010

LA JUEZA SARMIENTO DESCOLOCO A LA CORTE

El fallo contra el DNU de las reservas se superpone con el amparo de San Luis ante el máximo tribunal.
Los miembros de la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Carlos Manuel Grecco, Néstor Bujan y Juan López Castiñeiras deberán tramitar la apelación del Ejecutivo al fallo que la jueza María José Sarmiento dictó suspendiendo la ejecución del DNU que dispone la utilización de U$S 6.569 millones para pagar servicios de la deuda.
En tanto los camaristas no es expidan, la suspensión continuará vigente.
Lo mismo vale para el otro fallo de la misma jueza que repuso a Martín Redrado en la Presidencia del BCRA.
La decisión de Cámara, que obviamente será veloz, dada la trascendencia institucional del tema, puede confirmar o dejar sin efecto las resoluciones de Sarmiento.
Obviamente, el que salga perdidoso llegará con el tema a la Corte a través de un recurso extraordinario.
Pero mientras tanto, lo resuelto en Cámara quedará firme.
La decisión de Sarmiento de suspender los efectos del Decreto 2010 hasta que el Congreso se expida se origina en dos presentaciones.
La primera, de fines del mes pasado, es de la Coalición Cívica y el PRO y la segunda, de la UCR.
La apelación oficial apuntará seguramente a cuestionar la legitimación de los diputados firmantes en sus presentaciones.
El argumento dirá seguramente que son las Cámaras del Congreso como instituciones y no cada uno de sus miembros los que están habilitados para reclamar judicialmente por el avasallamiento de las competencias legislativas.

Incógnitas

En este cuadro surgen varios interrogantes.
Por ejemplo: ¿Puede seguir adelante la Corte con el amparo presentado por San Luis, que también pedía la suspensión del DNU?
Se trata de causas independientes pero con el mismo objeto.
En estos casos correspondería la unificación en un solo expediente.
Pero esta es una situación especial, porque los diputados que firmaron la presentación ante Sarmiento no pueden acceder directamente a la Corte, en tanto San Luis sí.
El hecho es que el tribunal quedó algo descolocado ante la velocidad de los fallos de Sarmiento.

Según una versión, el tribunal podría en cualquier momento tomar alguna decisión en el amparo de San Luis, que le permita recolocarse políticamente ante el efecto Redrado.
Un fallo de la Corte contra el gobierno sería casi imposible de modificar y desataría la doble crisis institucional: Ejecutivo vs Congreso y además vs Corte.

Es impensable que los camaristas -ahora en el ojo de la tormenta- no conversen en las próximas horas con los ministros de la Corte para unificar algunos criterios.
El activismo de Sarmiento también es una señal de alarma dentro del Poder Judicial.
Si empiezan a multiplicarse los fallos de jueces espontáneos contra el Gobierno, no sólo el kirchnerismo sino también las cámaras y la Corte ingresarán en un terreno pantanoso.
Hay que recordar la explosión de fallos sobre el corralito que obligó a la Corte a ponerse del lado de los ahorristas dictando los fallos San Luis y Smith.

Ahora no existe el riesgo de cientos de fallos pero, con una cantidad mucho menor, los efectos políticos pueden ser considerables.
Sobre todo si algún juez federal del fuero criminal decide convertirse en otro Sarmiento con alguna causa sobre corrupción de funcionarios públicos.
Alexis Di Capo