sábado, 13 de marzo de 2010

UN PUEBLO SIN FUERZAS ARMADAS

El resultado del deleznable reduccionismo es la actual situación de indefensión que padece la Nación, mientras la mayoría de los países sudamericanos intensificó sus compras bélicas.

Ante esa excursión por la Argentina virtual que fue su mensaje del lunes último en el Congreso nacional, la Presidente sorprendió con un sesgado gesto de reconciliación con las Fuerzas Armadas.

Por lo general, los discursos del kirchnerismo están intensamente impregnados de agresividad para con quienes disienten, de manera real o imaginaria, con el sentido y estilo de su praxis; pero, además de agresividad, suelen tener un fuerte contenido de cinismo.

Si hubo en nuestra historia un Gobierno que vejó de modo sistemático a los hombres de armas es precisamente éste, que hizo del revanchismo y la venganza su política de Estado en defensa nacional.

Es verdad que el peronismo fue fundado por un general de la Nación, como también lo es que ese general expulsó de la Plaza de Mayo a quienes intentaban escalar la pirámide del poder refutando, una a una, sus famosas "20 verdades".

Y es también verdad que el ex presidente Néstor Kirchner exclamó, el 25 de mayo de 2006: "Y un día volvimos a la gloriosa Plaza de Mayo", identificándose claramente con quienes habían sido repudiados por el general fundador.

Poco le importó al matrimonio presidencial que había pasado una generación entera desde el retiro, al rincón más oscuro de nuestra historia, de los sanguinarios mesiánicos del terrorismo de Estado.

La revancha y la venganza se han extendido a las nuevas generaciones que se incorporaban a las fuerzas con ideales democráticos, respetuosos de las instituciones republicanas.

Fiel a su maniqueísmo, el oficialismo ve en todo militar a un enemigo jurado de la democracia, la Constitución y las leyes que reglamentan su ejercicio.

El resultado de este reduccionismo es la situación de indefensión que padece la Nación. Mientras la mayoría de los países sudamericanos desarrolla activas políticas de defensa, los argentinos quedamos cada vez más rezagados en el equilibrio militar.

Desde 2005, Brasil destina a armamentos 10 por ciento de su presupuesto, con una inversión pico de 20.100 millones de dólares en 2008.

Chile es el primer país latinoamericano en homologar sus arsenales con los de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) y posee el mayor parque de blindados de la región.

Venezuela adquirió 100 mil fusiles Kalashnikov y en los últimos tres años intensificó las compras a Rusia, Bielorrusia, China y España de aviones de caza, de transporte y cisternas, submarinos y helicópteros.

¿Qué hace nuestro país en materia de defensa?

Destina menos de uno por ciento del producto interno bruto (PIB), lo que apenas alcanza para un deficiente mantenimiento.

Ahora que los Kirchner redescubren a Perón, sería bueno que recordasen lo dicho por alguien muy admirado por el general fundador:

"Un pueblo sin ejército no merece el respeto de las naciones", como proclamó Charles De Gaulle

jueves, 11 de marzo de 2010

QUIEREN ARRANCAR LOS CRUCIFIJOS

Mendoza – ¡Quieren arrancar los crucifijos de los espacios públicos!

Una asociación civil mendocina ha iniciado gestiones ante las autoridades provinciales para que sean retirados los crucifijos y símbolos religiosos de los espacios públicos, en nombre de la “neutralidad del Estado”.

¿Veremos arrancar los crucifijos e imágenes de la Virgen María de los despachos oficiales, juzgados, escuelas, hospitales, estaciones de trenes y ómnibus, que generaciones y generaciones de argentinos veneraron con confianza y ternura?

¡No permita que los crucifijos e imágenes de la Virgen María sean arrancados de los espacios públicos!

¡Le invitamos a defender las raíces cristianas de estas tierras consagradas a la Virgen de Luján, nuestra Reina y Patrona!

Súmese ahora mismo a la petición que Para Hacerse Oír

Hablemos Claro ha dirigido al Gobernador y autoridades civiles y religiosas de la Provincia de Mendoza.

Evite que se vacíe a nuestra sociedad de sus valores religiosos, de su cultura y de su tradición, que hacen a la identidad nacional.

Al participar de esta petición recuerde que el mismo Jesucristo prometió:

“A todo aquel que me confiese delante de los hombres, Yo también lo confesaré delante de mi Padre Celestial” (Mt. 10, 32, 33).

Fuente: Para Hacerse Oír - Hablemos Claro
Autor: Martín J. Viano

martes, 9 de marzo de 2010

LOS CARTELES DE LA DROGA NO MUEREN, SE MUDAN

Observando cómo los carteles de narcotráfico están penetrando en los niveles más altos de algunos gobiernos centroamericanos, no puedo evitar preguntarme si la guerra de Estados Unidos contra las drogas sólo ha servido para empujar a los capos de la droga a mudarse de Colombia a México, y ahora de México a Centroamérica.

¿Está logrando reducir el narcotráfico esta guerra?

¿O sólo sirve para expulsar a los narcotraficantes de un país a otro?

La semana pasada, durante una visita de 48 horas a Guatemala para participar en una conferencia sobre asuntos económicos, encendí el televisor del hotel antes de ir a dormir la primera noche y me enteré de que el presidente Alvaro Colom acababa de despedir a su ministro del Interior Raúl Velásquez por un caso de corrupción.

Velásquez era el cuarto ministro del Interior destituido en poco más de dos años.

Dos de sus predecesores habían sido echados por presuntos vínculos con el narcotráfico.

Pero eso no fue todo.

Al día siguiente me enteré de que Colom acababa de destituir al jefe de la Policía del país, Baltazar Gómez, y al jefe de su unidad antidrogas, por su presunta responsabilidad en el robo de 700 kilogramos de cocaína decomisados el año pasado.

El predecesor de Gómez, Porfirio Pérez, había sido depuesto en septiembre acusado de robar $300,000 de los narcotraficantes.

Y uno de los más recientes predecesores de Pérez, Adan Castillo, había sido despedido tras haber sido filmado en secreto cuando aceptaba $25,000 de un informante de la DEA en el 2005.

El tráfico de drogas no es algo nuevo en Centroamérica.

Pero tal como lo reconoció el propio Departamento de Estado de Estados Unidos en su informe anual sobre el narcotráfico en el mundo, dado a conocer la semana pasada, el tráfico de drogas se ha disparado en Centroamérica desde que el presidente mexicano Felipe Calderón lanzó su guerra contra las drogas --apoyada por Washington-- hace hace tres años.

``A medida que México logra mayores avances contra las organizaciones criminales que operan en su territorio hay cada vez más evidencias de que las organizaciones de tráfico de drogas de México están estableciendo su presencia en estas regiones [vecinas], particularmente en algunos estados centroamericanos'', afirma el informe del Departamento de Estado.Intrigado, pedí una entrevista con Colom y le pregunté si encuentra alguna correlación entre la ofensiva de México contra los carteles y el aumento de la corrupción y la violencia vinculada al narcotráfico en su país.

"Cuando el presidente Calderón tiene éxito, yo tengo problemas", respondió Colom con una sonrisa de resignación.

"O luchamos regionalmente contra el narcotráfico o perdemos".

Según Colom, la guerra contra los carteles que está teniendo lugar en México no es el único motivo por el que los carteles se están mudando a Centroamérica.

El virtual desmantelamiento del ejército guatemalteco tras los acuerdos de paz de 1996 que pusieron fin a la guerra civil redujo las fuerzas armadas de 54,000 a 12,000 efectivos en los años siguientes, y dejó el norte del país sin protección, explicó.

¿Vale la pena que Estados Unidos siga gastando miles de millones de dólares en la lucha contra el narcotráfico en Latinoamérica, cuando los carteles simplemente se mudan de un país a otro?, le pregunté.

"Sí", dijo el presidente.

"El año pasado incautamos más cocaína y drogas sintéticas que en los últimos cuatro años.

Yo no me quiero siquiera imaginar cuántas vidas se salvaron con las toneladas de drogas que incautamos".

Mi opinión: Estoy de acuerdo en que no se puede tirar la toalla y no hacer nada.

Pero también está claro que tras haber gastado mas de $14 mil millones en las últimas cuatro décadas en programas antinarcóticos en Colombia, Bolivia, Perú, México y otros países de la región, Latinoamérica sigue siendo el mayor exportador de cocaína y marihuana a los Estados Unidos.

Es cierto que en los últimos años Estados Unidos ha destinado una creciente proporción de su presupuesto antidrogas a la prevención y educación dentro de sus fronteras, y que el porcentaje de la población estadounidense que consume drogas ha disminuido.

Pero es necesario hacer algo más.

Quizás es hora de que Washington considere seriamente la despenalización del consumo personal de marihuana --tal como lo propusieron el año pasado los ex presidentes Fernando Henrique Cardoso, de Brasil; Ernesto Zedillo, de México y César Gaviria de Colombia-- para liberar enormes recursos que podrían ser usados para combatir más eficientemente las drogas más peligrosas, como la cocaína y la heroína.

Tal como están las cosas ahora, la guerra contra las drogas de Estados Unidos no está funcionando.

Todo lo que está haciendo es expulsar a los carteles de un país a otro, sin afectar demasiado el narcotráfico.

Andrés Oppenheimer

lunes, 8 de marzo de 2010

EL VERSALLES ARGENTINO

¡Ay de los vencidos!

La Primera Guerra Mundial (1914-1918) fue una contienda tremenda en todo sentido de la palabra.

Para tener una idea aproximada, digamos que en la batalla de Verdún murieron 530.000 hombres y en la ofensiva del Somme, las bajas superaron el millón.

El saldo final de la gran Guerra fue de 10 millones de muertos y 20 millones de heridos y mutilados en el campo militar, sin contar las numerosas bajas civiles.

Alemania, el país vencido, sufrió la peor parte con 2 millones de muertos. Había movilizado un ejército de 13 millones de hombres.

Las potencias vencedoras, lideradas por Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos e Italia, se instalaron en Versalles en Enero de 1919 para imponer sus condiciones a los vencidos.

El territorio alemán fue desmembrado, de modo que Francia se apropió de Alsacia, Lorena y la cuenca carbonífera del Sarre.

A su vez, Austria fue separada “con prohibición de volver a formar parte de Alemania”; Polonia se quedó con Posnania y la Alta Silesia (Danzig pasó a llamarse Gdansk); Dinamarca con el Schleswig septentrional.

La región de los sudetes pasó a formar parte de Checoeslovaquia y las colonias alemanas se repartieron entre Gran Bretaña, Francia, Japón y Bélgica.

Por su parte, Italia se apropió de Trieste, Istria, el Tirol sur y el Trentino-Alto Adige.

Las Fuerzas Armadas alemanas fueron desmanteladas y de ese modo el ejército sólo podía contar con 100.000 hombres, la Armada con 15.000 y se disolvía la fuerza aérea.

El servicio militar obligatorio fue suprimido. También se disponía el desguace de la imponente maquinaria industrial alemana, principal competidora de Inglaterra y Francia.

Así, 60.000 toneladas de maquinaria de las industrias Krupp fueron destruidas luego de Versalles.

Los buques de la Marina Mercante alemana fueron confiscados como pago de indemnizaciones, y los aliados se apropiaron de 14.000 aviones alemanes.

No se permitía a los alemanes poseer tanques ni blindados de ningún tipo.

Se prohibía la fabricación de submarinos y de buques que superaran determinado tonelaje, como asimismo la elaboración de material de guerra o de uso militar.

A su vez, la producción de carbón mineral y hierro pasaban a estar bajo control de las potencias vencedoras. Las onerosas condiciones se conocieron como el “Tratado de Versalles”, que fue suscripto el 28 de Junio de 1919 por el gobierno socialista de la recién creada República de Weimar.

Los alemanes, por su parte, lo llamaron el “Diktat de Versalles” (Dictado de Versalles).

En un documento complementario, dado a luz en París en 1921, se imponía a Alemania una deuda externa por indemnizaciones de guerra, que llegaba a los 132.000 marcos oro.

El Senado de los Estados Unidos rechazó ratificar el Tratado de Versalles. Uno de los miembros de la delegación norteamericana dijo: “Esto no es un tratado de paz.

Puedo ver al menos once guerras en él”.

Al gobierno militarista del Kaiser Guillermo, le sucedió la Democracia.

En Alemania se instalaron la miseria, el desempleo, la hiperinflació n, el cierre de fuentes de trabajo, las cocinas de caridad, los dormitorios colectivos para indigentes, las huelgas, los motines, las barricadas, la violencia, las humillaciones públicas a los militares.

Y una deuda externa impagable.

El quiebre del principio de autoridad, trajo el desorden y la decadencia moral.

Surgieron los cabarets con los primeros travestidos, los prostíbulos de homosexuales, la prostitución infantil, el tráfico de morfina y cocaína, el arte decadente.

El caso de Argentina

¿Porqué traer a la memoria aquél Tratado de Versalles?

Porque existen demasiadas analogías con la situación del país.

Porque cuando se analizan los graves problemas que sacuden a la Argentina, nadie o casi nadie llega al nudo de la cuestión: estamos pagando el precio que nos imponen los vencedores de la Guerra de Malvinas.

Nos han dado el trato de país derrotado en una guerra, librada contra la primer potencia naval de la OTAN en Europa: Gran Bretaña.

Potencia europea que tuvo el apoyo de otro país beneficiado con nuestra derrota: Chile.

Y que hizo base en la Isla Ascensión, y empleó los servicios de información satelital de su aliado natural: los EEUU.

Veamos cuáles han sido los hechos que demuestran a las claras lo que afirmamos.

En el último tramo del Gobierno de facto, Domingo Felipe Cavallo abultó el endeudamiento externo público al sumarle la deuda de particulares con entes extranjeros.

El Gobierno constitucional de Alfonsín legitimó la medida, declarando a la totalidad de la deuda externa “de legítimo abono”, a la vez que inició una campaña de repudio a la guerra de Malvinas, dando comienzo a la “leyenda negra” que hoy subsiste.

El mismo Gobierno entregó a Chile el Canal de Beagle, con lo cual el país entonces gobernado por Pinochet pasó a ser una potencia bioceánica, controlando el estratégico paso entre el Atlántico y el Pacífico, rompiendo la Doctrina del Derecho Internacional que establece: “Argentina en el Atlántico, Chile en el Pacífico”.

Fue una compensación de guerra, al aliado táctico que suministraba información a Gran Bretaña durante la Guerra.

Baste recordar el agradecido discurso de Margaret Thatcher a Pinochet “por salvar tantas vidas de soldados ingleses”, o las recientes declaraciones del General Mathei, ex Comandante de la FACH (Fuerza Aérea Chilena).

Los ingleses reconocen que, un solo día que el radar chileno no estuvo operable, la aviación argentina hizo estragos entre la flota agresora.

También llegó la vertiginosa devaluación de la moneda en varios ceros, la inflación y la hiperinflación.

Los ajustes e impuestazos.

Como en Alemania luego de Versalles.

Los militares argentinos fueron a dar al banquillo de los acusados, tanto por la derrota de Malvinas cuanto por la victoria contra el terrorismo.

Había que “desmilitarizar la Argentina”.

El Gobierno que sucedió a Alfonsín entregó a empresas o países extranjeros el petróleo, el gas, el carbón, los teléfonos, la energía eléctrica, el acero, la línea aérea de bandera con todas sus rutas, y los servicios de cloacas y agua potable.

La vasta red ferrovial, que vertebraba la dilatada extensión del territorio nacional, fue suprimida.

Los puertos, aeropuertos, rutas y autopistas fueron “privatizados” .

Había que “vaciar” la Argentina.

Se suprimió el servicio militar obligatorio, se cerraron astilleros navales, fabricaciones militares y fábricas de aviones de la Fuerza Aérea.

Se desmanteló la fábrica del misil de largo alcance “Cóndor”, la Fábrica del Tanque Argentino Mediano (TAM) y la CONEA (Comisión Nacional de Energía Nuclear) que había logrado un desarrollo admirable bajo la dirección del Almirante Castro Madero.

Las FFAA fueron reducidas a su mínima expresión, con un presupuesto insuficiente, cerrándose cuarteles a la vez que se disolvían batallones y regimientos.

Se eliminaron las hipótesis de conflicto.

Había que “desarmar” la Argentina.

La industria nacional cayó ante la avalancha de productos importados subsidiados o ingresados por una “Aduana Paralela”, que inundaron el mercado.

Comercios, fábricas y empresas de todo tipo fueron a la quiebra.

La deuda externa creció en proporciones geométricas, alcanzando niveles descomunales, en paralelo con la corrupción y el descrédito de la clase política.

Había que “empobrecer” la Argentina.

Similares resultados Las semejanzas no terminan acá, ya que también se dieron similares resultados a partir de “nuestro” Versalles.

La legión de desocupados incluyó a millones de argentinos, la mitad de la población quedó sumergida bajo la línea de pobreza y la miseria pobló las villas suburbanas.

La otrora orgullosa Argentina se convirtió en un país de mendigos, pululando por las calles y hurgando entre los residuos para comer.

Surgieron los “piqueteros”, organizados y adoctrinados por grupos marxistas, encapuchados y armados con garrotes, apoderándose por la fuerza de calles, rutas, puentes y accesos, sitiando a Buenos Aires como práctica revolucionaria, tomando por asalto comisarías, ministerios, estaciones de servicio.

La corrupción de las costumbres, el auge de la droga, la perversión sexual y la inseguridad son moneda corriente en el país.

Se multiplican los paros, las “tomas”, y las marchas de protesta.

Reducida a ser una republiqueta anarquizada, anémica, desarmada y en estado de indefensión, la Argentina está limitada a exportar soja y subsidiar piqueteros.

Éste es el resultado del “Diktat de Versalles” impuesto a nuestro país luego de Malvinas.

Entenderlo así, es empezar a descubrir las verdaderas causas de nuestros males.

Algo de lo que no se quiere hablar .
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viernes, 5 de marzo de 2010

A 15 AÑOS DE LA ESTAFA AL EJERCITO ARGENTINO


Sorprendido por el excelente artículo de Alexis Di Capo respecto del embajador K en Colombia, General (R) Martín Balza, quien nos informa de los preparativos dentro de un escenario político sin el kirchnerismo, llevados a cabo entre otros por operadores como el Coronel (R) Gustavo Gorriz, el ex General Ernesto Bossi, el General (R) Daniel Reimundes, el General recientemente despedido Hernán Prieto Alemandi, el “Coti” Nosiglia y el ex montonero Mario Montoto, vengo a recordar algunas de las andanzas del ambicioso Balza.

Recuerdo que, siendo Comandante en Jefe del Ejército, el General M. Balza, en 1993 funda la FUNDACIÓN SANIDAD EJERCITO ARGENTINO (FUSEA), con el supuesto objeto de proveer de material a la parte de Sanidad del EA y brindar apoyo a los Hospitales Militares.

Es allí, que siendo Presidente de ésta Fundación, recibe en el año 1993 una importantísima donación que significaba ab initio, U$S 25.000.000 irrevocables, por escritura pública, en un prommisory note del Ministerio de Defensa de Indonesia.

La donación se completaría con similares títulos hasta llegar a la suma de U$S 240.000.000 que se incorporarían a la FUSEA, con la sola condición de monetizar los valores que totalizaban U$S 1.400.000.000.

Dichos valores, fueron monetizados, siendo previamente endosados por el Gral. Abatte, en su carácter de General de la Nación (así lo aclara el sello correspondiente).

Fueron reconocidos dichos valores por ante el Westminster Bank en Londres, la Bolsa de París y el Depto. Del Tesoro en los EEUU.

Finalmente, la FUSEA comercializa dichos valores ya monetizados, ante la firma Capital Investment en Nueva York.

Esta firma, accede así a los documentos endosados por un General del Ejército Argentino, monetizados ante los entes financieros internacionales, por el monto de mil cuatrocientos millones de dólares, y no le entrega ni un solo dólar a la FUSEA…

Es relevante poner en resalto que dichos valores, según me expusiera personalmente el Dr. William Godoy en el año 1994, entonces a cargo del FBI para Sudamérica con sede en la Embajada de los EEUU en Montevideo, habrían servido para lavar dinero del Cartel de Cali, por muchos miles de millones de dólares.

Es interesante recordar que Capital Investiment es una “empresa” propiedad de las principales familias mafiosas de Nueva York, para la que trabajaron entre otros el matrimonio Perel que fuera asesinado en la localidad de Cariló hace ya unos años.

Así el Gral. Balza, se vinculó, no sabemos cómo, con esta gente y le entrega los valores a cambio de… nada!

Eso según sus dichos, y según las constancias de los libros de la FUSEA.

La denuncia contra el Gral. Martín Balza y otros por estafa en perjuicio de la FUSEA y por Averiguación del delito de lavado de dinero del narcotráfico fue radicada en abril de 1995 en el Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal Nro. 3 a cargo del entonces Juez Liporace, Sec. 5 del Dr. Gowland bajo el nro. 13069.

Como todas las causas que involucraban a funcionarios, se prescribió años después durando un poco más que el juez que debió irse antes de que le investigaran el origen espurio del dinero con que se compró una casa de U$S 1.000.000 en Vicente López.

Por éste y otros hechos, el hoy devenido embajador ante Colombia, fue excluido del Círculo Militar, prohibiéndose su acceso al mismo.

Espero que este breve recordatorio sirva de ilustración para quienes han olvidado la historia del personaje.

Gonzalo L. Villalobos

miércoles, 3 de marzo de 2010

LA TOLERANCIA

¿VIRTUD O INCAPACIDAD?

El diccionario de la Real Academia Española, define a la Tolerancia en su segunda acepción como: “Respeto y consideración hacia las opiniones o prácticas de los demás”.

Y ya más específicamente define el verbo Tolerar: “Sufrir, llevar con paciencia.

Permitir algo que no se tiene por lícito, sin aprobarlo expresamente”.

Los reiterados actos llevados a cabo por el matrimonio presidencial, su agresividad y falta de respeto a personas e Instituciones, y el abuso caprichoso del Poder que vienen ejerciendo, son permitidos dando ocasión a una nueva y mayor afrenta a la prudencia y la sensatez que se requiere de un Jefe de Estado.

La cuestión ahora es dirimir si esta tolerancia ejercida por opositores e independientes, es un acto estoico o una señal de incapacidad para frenar el dislate repetido del manejo Kirchnerista.

La maniobra llevada a cabo con respecto a los DNU y el consiguiente apropiamiento de los fondos reservados, ha dejado perplejo aún a los más avezados miembros del arco político.

De este modo ha desconcertado no solo a los argentinos que vemos con preocupación el despojo de nuestro dinero, sino a los miembros del Poder Judicial que ven burladas sus sentencias.

Esta puesta en evidencia de la soberbia y del abuso de Poder de los Kirchner y sus adláteres, parecería ser que nuevamente va a ser tolerada…

¿O será que los encargados del contralor de estos funcionarios, son incapaces de frenar el desmanejo, más allá de los motivos de ésta situación?

Más allá de la esporádica presentación de acciones de Amparo, o de las eventuales nulidades que se promuevan, la Nación no soporta más actitudes burlescas como las mencionadas.

Creo que la voluntad e interés de la gente, exige poner un fin a esa tolerancia, una especie de “Tolerancia cero” a las groseras acciones que desde el ejecutivo se implementan en contra de los intereses nacionales, deshonrando al cargo que ocupan y denostando a Leyes e Instituciones.

Serán pues, según se desprende, los miembros de los Poderes Legislativo y Judicial, los que en aplicación de nuestra Carta Magna, deberán, en muestra de prudencia, sabiduría y sentido común, poner fin a estas dolosas maniobras, sea limitando el accionar de los Kirchner a su justa correspondencia, o destituyendo a la Presidente, con lo que ello implica.

Dios y La Patria así lo demandan… sólo espero, junto con un pueblo sorprendido en su buena fe, que los funcionarios con responsabilidad para actuar, tengan la capacidad necesaria y pongan fin a una actuación nefasta como la que nos toca vivir.

Gonzalo L. Villalobos

lunes, 1 de marzo de 2010

LA VERGUENZA PERDIDA ES IRRECUPERABLE

La única actitud digna de un argentino, aunque fuera el único y nadie lo acompañara, es execrar con indignación esta vergüenza,

no transar jamás con ella, no excusar a quienes transan y estar seriamente dispuesto a actuar para hacerla cesar tan pronto como sea posible, dentro de las vías republicanas.

La vergüenza es "un sentimiento de pérdida de dignidad ocasionado por alguna falta cometida o por alguna acción o estado deshonroso o humillante", dice el diccionario.


La reacción normal de un hombre avergonzado es tratar de hacer cesar la causa de su vergüenza cuanto antes, reparando el mal hecho, haciendo cesar el estado deshonroso o humillante en que se encuentre, cualquiera sea el sacrificio que deba hacer para eso.

Lo que una persona normal no hace es aceptar su vergüenza como si no pasara nada y vivir en ese estado indefinidamente.

Eso sólo lo hacen los sinvergüenzas descarados.

Aquí ocurren cosas que serían capaces de avergonzar a un hombre de las cavernas, pero no a los argentinos, a quienes esas cosas nos importan muy poco y está probado hasta la saciedad que podemos convivir con ellas tranquilamente.

Veamos por ejemplo el caso inédito de un Presidente que usurpa su cargo y cuando deja el poder, se lo pasa a su mujer mediante nuevas maniobras fraudulentas en las cuales participan una banda de personajes corruptos e ineptos ("la dirigencia") que comparten los privilegios de la política como "oficialistas" o como pseudo "opositores" .

Para colmo de males la mujer conyugalmente instalada en la Presidencia, al igual que su marido y predecesor y sus ministros más conspicuos, se enriquecen fabulosa y misteriosamente, cohonestados por jueces, fiscales y controladores administrativos que lo permiten por adulación gratuita –caso raro pero posible- o porque participan del saqueo.

Este enriquecimiento ilícito no es una simple sospecha, ha pasado a ser una certeza pública y notoria. Y es tal la publicidad de esos actos delictivos que puede pensarse que hay una mente maquiavélica que se dedica a "constituir en vergüenza" a los argentinos quitándoles toda excusa a su inaudita tolerancia.

No pueden decir: "¡Yo no sabía! ¡Si hubiera sabido!" Lo saben, ven a esta mujer presentarse aquí y en el mundo como Presidente de la Argentina y actuar con toda la ordinariez que le es propia.


La oyen hablar con una suficiencia revulsiva de todo y cualquier asunto sin sonrojarse.

Y lo que es peor, violar la Constitución y las leyes constantemente, con una impavidez de narcotizada y desatender el servicio del bien común afrentosamente,

En la Argentina hay miseria; hay enfermos que no son atendidos; hay 800 secuestrados políticos contra toda justicia de los cuales ya han muerto 80; hay jubilados a los que no se les paga; hay una clase media que se hunde cada día más en la angustia económica; hay desocupación; la ganadería ha sido diezmada; el campo es esquilmado; los impuestos son arrasadores pero no sirven para el servicio del bien común sino para enriquecer a los funcionarios; el Chaco profundo es un escarnio nacional con sus habitantes en un estado de desnutrición irreversible.


Nada de eso altera la sonrisa despreocupada de la usurpadora ni la de sus cómplices.

Cada tanto la prensa resuelve poner de relieve alguno de los numerosos desmanes cometidos por esta denigrante Presidente y siempre encuentran un caso para machacar (ahora es el de las reservas del Banco Central) como si eso fuera lo más grave que ocurre en el país.

Otros asuntos muchísimo más graves, como el secuestro de 800 miembros de las FFAA sin juicio, sin jueces y sin justicia, son silenciados sistemáticamente o convalidados por la "oposición" y la prensa prejuzgando a los militares a los que no mencionan sino como “represores” o “genocidas”.


Incluso “La Nación”, el diario de los “moderados de centro”.

Sin embargo, ni siquiera el horror de que en la Argentina haya campos de concentración en los cuales van muriendo ancianos oficiales y suboficiales por torturas psicológicas y abandono de persona en medio de la indiferencia general, es comparable con el espantoso envilecimiento de toda la Nación que vive cómodamente instalada en la vergüenza de que "nuestro" Presidente sea una mujer cuyo único título es haber compartido el lecho con el anterior que a su vez usurpó la presidencia,

Los "politicólogos" nada dicen de todo esto.


Los opositores no exigen el juicio político y la destitución inmediata de la usurpadora.

Sólo dedican páginas y horas de radiodifusión a exigir que ELLA "gobierne" y que no sea su marido quien lo haga por detrás del trono.

Y en esa campaña indigna se embarcan casi todos los argentinos que opinan, omitiendo criminalmente la única posición posible o sea, exigir ardorosamente con clamores y con actos, que todas esta comparsa indigna se vaya al instante.

La Argentina puede caer más bajo -y sin duda caerá- pero el nivel de abyección al que ya cayó es suficiente como avergonzar hasta las piedras.


Pero no a los argentinos, que hemos perdido toda clase de pudor y no tenemos intención alguna de recuperarlo mediante algún acto de pundonor, aunque sea mínimo.

Si hubiéramos caído en esta pútrida situación como consecuencia de una derrota aniquilante, después de haber luchado con valor para defendernos, deberíamos igualmente intentar con todas nuestras fuerzas recuperar la honra nacional, pero al menos tendríamos el atenuante de haber combatido para impedirlo.


Sin embargo, en este caso, nos hemos prostituido sin que ninguna fuerza invencible nos hubiera obligado a aceptarlo y nos mantenemos en ese estado de abyección a pesar de que somos muchos más que quienes nos someten,

Si esto no es una vergüenza inaudita, no sé a qué se le puede llamar vergüenza.


Pero la pasividad indigna en que nos mantenemos dentro de esa situación humillante es una prueba de que hemos perdido toda vergüenza, después de haber perdido el honor.

La única actitud digna de un argentino, aunque fuera el único y nadie lo acompañara, es execrar con indignación esta vergüenza, no transar jamás con ella, no excusar a quienes transan y estar seriamente dispuesto a actuar para hacerla cesar tan pronto como sea posible, dentro de las vías republicanas.


De los que han perdido la vergüenza no cabe esperar nada porque la vergüenza perdida es irrecuperable.

Cosme Beccar Varela
La Botella al Mar